Cuatro hábitos peligrosos que afectan la durabilidad de tu PC

Basado en ideas de hace 20 años, muchos usuarios han adaptado hábitos que, en la era de los SSD y las BIOS UEFI, carecen de sentido. Ahora, si eres de los que nunca apaga el ordenador por miedo a que «sufra» al arrancar, es momento de actualizar tus conocimientos.

Hábitos

Es una de las afirmaciones más absurdas y extendidas. De hecho, se cree que el estrés eléctrico del encendido acorta la vida útil del hardware. 

La realidad es que, gracias a la eficiencia de los sistemas modernos, el estrés térmico de un arranque representa menos del 5% de un ciclo térmico bajo carga (como jugar).

Ahora, dejar el PC encendido o en suspensión constante hará que la fuente de alimentación y la memoria RAM siguen trabajando, degradándose lentamente sin necesidad.

Si pretendes que tu inversión dure años, olvida los mitos y céntrate en estos tres factores críticos que la mayoría ignora:

1-El enemigo silencioso: La acumulación de polvo

El polvo no es solo suciedad; es un aislante térmico. Cuando se acumula en disipadores y ventiladores, impide que el calor escape, atrapándolo sobre las virutas.

  • Impacto: Una limpieza periódica puede reducir la temperatura entre 10°C y 15°C.
  • Solución: Limpia el interior de tu torre cada 3 a 6 meses según la limpieza de tu entorno.

2-El sobrecalentamiento y la pasta térmica

El calor excesivo degrada los semiconductores de la CPU y la GPU de forma acelerada. Por tanto, si notas que tus ventiladores suenan como una turbina de avión incluso en tareas simples, tienes un problema.

  • Consejo experto: Si tras la limpieza las temperaturas siguen altas, es momento de cambiar la pasta térmica. Este compuesto se seca con el tiempo y pierde su capacidad de transferir calor.

3-Flujo de aire deficiente (Airflow)

De nada sirve tener el mejor disipador si el aire caliente se queda estancado dentro de la caja. Este calor residual afecta negativamente a la memoria RAM y a las unidades de almacenamiento (SSD/HDD), reduciendo su rendimiento.

  • La configuración ideal: Crea un flujo de aire dinámico.
  • Frontal: Ventiladores introduciendo aire frío.
  • Trasero/Superior: Ventiladores expulsando el aire caliente.

Ahora bien, debes saber que una configuración de presión neutra o ligeramente positiva evita que el polvo entre por todas las ranuras de la caja, manteniendo el interior limpio por más tiempo.

A modo de cierre, es clave mencionar que apagar tu PC por las noches no solo te permitirá ahorrar energía, sino que le dará un respiro electrónico a tus componentes. Si quieres longevidad, prioriza la limpieza y la ventilación sobre las leyendas urbanas.

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(S.M.C)